Reasons for silence
by Grace
No puedo. He reescrito lo que será éste párrafo unas tres veces, y aún así las palabras nunca se habían mostrado tan reticentes ante la idea de materializarse. En verdad extraño la fluidez con la que antes solía esparcir el interior de mi cabeza sobre tantos espacios vacíos… las últimas hojas de un cuaderno, los anversos de envoltorios de chocolatina, la palma de mi mano izquierda, ésta pantalla e incluso la superficie irregular de una pared. Sin embargo, cuando dentro de mi mutismo intento devolverme hacia todas esas letras, noto que detrás de ellas sólo encuentro melancolía, soledad y dolor.
Lo entiendo. Aún con toda la falta que me hace el vivir en mundos hechos de trazos irregulares de palabras casi vivas, no puedo -ni quiero- esconderme del hecho de sentirme completa como pocas veces antes, o renunciar a toda ésta felicidad. Es por eso que aunque mi cabeza me siga hablando del cómo sería si y de una Isabelita que mira por la ventana en los días de lluvia, las letras se hacen viento entre mis dedos cuando notan que por primera vez no son sólo mis labios crispándose en esa sutil curvatura que después ha de transformarse en besos los únicos que demuestran tanto placer… ellas mueren porque saben que todas las partes de mí están ocupadas sonriendo.
debe ser difícil escribir en una pared y es mejor no poder escribir por estar sonriendo a no poder escribir por otras razones.
Se entiende. Cuando uno está ocupado siendo feliz, pues no tiene de qué escribir.