Para eso existen las canciones

by Grace

Su mirada se perdió entre mi parpadeo y las luces que se apagaban, convirtiéndose en el abrazo invisible de la tibieza de su piel, en figuras apenas palpables y cosquillas en la punta de sus dedos; en miradas que no sabían encontrarse

El silencio llegó en forma de claridad, una sonrisa y las sinuosidades que bajo la piel esconden sus huesos. Pensé que mis ojos húmedos acababan de aprender a dibujarle a oscuras, con retazos de tacto y memoria.

No. Amanecía.