Monthly Archive for October, 2007

Facebook asks: How do you know D?

We met randomly.

Recuerdo la primera vez que lo vi. No el día, ni la hora, ni los insulsos detalles que le dan relevancia a éste recuerdo en los ménsulas oxidadas fijas en las paredes de la historia que no decido guardar. Sólo conservo el segundo en el que yo le dije sesentayunosesentacincuentayocho con los ojos detenidos en el lado derecho de su cara, en su iris de avellana que buscaba rasgos similares entre la imagen que aparecía en la foto y la mía mientras pronunciaba mi primer nombre en voz baja. Encorvó su espalda al tratar de igualar la altura de su cabeza con la de la pantalla que tenía en frente, y siguió con su trabajo repitiendo el proceso con el sucesor de mi lugar en la fila.

Encontré placer en repetir éste pequeño e infantil juego aunque no lo necesitara. No esperaba que sucedera algo distinto al apresurado número, el sutil nombre, su escueta mirada y mi pequeña sonrisa… algunas veces sólo me asomaba por allí impulsada por ese tímido placer que sentía al encontrar sus ojos fijos en la misma pantalla, otro nombre, otra fotografía.

Empezó a salir de esos instantes. Lo encontraba en la biblioteca, en la cafetería, en los pasillos, en las escaleras, en las puertas, saliendo, entrando, todos los días; siempre solo y siempre con la mirada intensamente aferrada a algún punto en su espacio. Salió de sus instantes y se encontró con los míos. Me encontraba en la biblioteca, en la cafetería, en los pasillos y las escaleras, entrando, saliendo, bajando, subiendo. Sus ojos mayúsculos ahora se encontraban asidos a los míos durante los breves segundos en los que podían encontrarse sin exagerar sus movimientos, se hacían fuerza, unos contra los otros, para los otros, hacia los otros, no tanto para separarse sino para sostenerse y quedar suspendidos en el instante en que el bosque que circunda mis pupilas se sentía más tibio al ser expuesto al fuego de las suyas.

Decidí incluir sonrisas. El juego se hacía cada vez más grande…

…pero murió instantáneamente cuando me enteré de su nombre, que venía acompañado de una foto y una petición de amistad en facebook. No lo he vuelto a encontrar, y sé que cuando lo haga no va a ser tan divertido jugar a mirarlo a los ojos.

Sounds unconvincing by phone but…

But it wasn’t you, it was hope talking to me and only me, sowing smiles that will linger through the night, perhaps tomorrow, perhaps the rest of my life. It was one of the moments that was really really worth living. I hug you, I thank you and I’ll keep you as a gleam manifestation of light. Purple light. A beaming light I dare to call mine, today and forever; and now that I have it, I feel notoriously warmer. And happier (:

Retreat, rephrase

I’s actually quite uncomfortable around me if one’s not close enough…

(Oh, now i get it)

That’s why I said I relate

The little mermaid falls in love with a prince, but, in order to gain his heart, she has to become human. So she makes a deal with the sea witch, a quite unfair one. The witch will give her a potion that gives her legs, but in exchange, she has to lose her beautiful voice; drinking the potion will make her feel like she’s swallowing a sword, and walking on her feet will feel like walking on sharp knives. But, if the prince does not love her and falls in love with another woman, her heart will shatter and she’ll have to go to the sea to die, and turn into foam like the other mermaids.

And that’s how the story ends: she gives away everything she has for the prince (who has no idea), but he just can’t love her as much as she does, so he marries another woman. The little mermaid dies and her body dissolves into sea foam. Ta-dah.

I wish i was a mermaid. Becoming foam is much better that just a burnt ugly scar.

No, but

I’m still angry. I wonder I f you’ll ever ask me why.

Crap, why can’t i get the happy endings?

… so I wasn’t.

And everything i say cannot affect you in any way. I’ll give up one of this days, you just wait.

What I really meant was

I wish you had cared about me like that when it was the time. Wasn’t I worth it?

Pum

Esa noche te dije “te quiero mucho” y sólo eso, aunque debí haber agregado un “más de lo que debería”. Me contestaste “yo también” y debí haber agregado un “mientes”, mientes y me duele desde esa noche hasta ésta marugada en la que no sé qué hago despierta. Ya estoy harta de empezar a escribir y tachar y no terminar y odiarme por eso, entonces saco palabras a toneladas de la manera en la que quieran salir, sin gramática ni estilo ni orgullo y a veces ni ganas. Se me acaba la paciencia esperando una señal de esas que para nadie dicen nada, me quedo buscándola entre lo que apenas te atreves a decirme y no la encuentro, no la encuentro y aún así me digo “no me duele, no me duele, no me duele”, y no, no me duele, es tan sólo la impresión de ver al músculo cardíaco arrugado y seco en una sola cicatriz que ya no duele porque ya no siente. Espero y espero y sólo obtengo otro par de puñaladas al ego, pienso que te gustaría ver cómo se desagra, que te gustaría verlo agonizar y morir. Pero nonono, no eres así, no puedes ser así, si, no? no, si. Supongo que nunca adivinaste tampoco el significado de mis sonrisas, no es tu culpa, es la mía, no todos sienten tanto, nadie siente tanto. Yo no siento nada. Por ti. Sólo quiero que dejes a ese pobre ego en paz, mira cómo lo has desfigurado, tan grande y bonito como estaba, mí-ra-lo ahora, si, sí, todo ésto es sólo cuestión de orgullo, un día vienes y te vas y vuelves y te vas y cuando yo quería que volvieras porque ya no podías irte, te quedas. allá. y aquí nunca pudo significar más que tres gemidos y un sueño. Si, mejor me voy a soñar, descansa, mujer, descansa, mañana será otro día para aburrirte y mira a ver si al menos en los sueños puedes llegar a cortarles la cabeza. Algún día, alguna noche.

Please stop pretending that you didn’t break my heart

dead