O de cómo romperle el corazón a una Alphekka.
“Te amo. Pero te amo de la misma manera en la que un astrónomo ama a las estrellas, y no te puedo amar de otra manera. Nadie puede. Eres enorme y brillante, pero a la vez eres extraña, desconocida y distante; estás sola, y nunca dejarás de estarlo porque nunca vas a poder conocer a [...]