Monthly Archive for June, 2009

Patético

(Del lat. pathetĭcus, y este del gr. παθητικός, que impresiona, sensible).
1. adj. Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía.

Clara tiene más de 40 años, no sé cuántos, la verdad, porque no la conozco. Por lo que he oído es una mujer con un trabajo estable, una buena posición dentro de la empresa en la que trabaja y un excelente sueldo. Clara tiene un empleado de 21 años de edad. Lo ha llevado a almorzar, le ha comprado regalos, lo ha invitado a la playa y está dispuesta a pagarle por acostarse con ella.

Yo, al oírlo, reía.

Un hombre, que nunca dijo cómo se llama, se sentó a mi lado en un bus y me preguntó mi nombre y mi edad. Después empezó a contarme que estaba saliendo desde hace 4 años con una mujer que ahora tiene 22, y de cómo ella sólo lo usa para que le compre cosas y la invite a salir, sin darle nada más que un avergonzado beso de vez en cuando. Empezó a sollozar cuando decía que sabía que ella tenía novios más jóvenes que él a sus espaldas, y que él, a sus 45 años de edasd, no estaba dispuesto a tolerarlo más. Luego me pidió mi número de teléfono, y dijo que quería invitarme a salir.

Yo, al rechazarlo, reía.

Pero tal vez no es su culpa. Puede ser que para algunas personas, las ganas no maduren junto con su cuerpo. Puede ser que cuando yo tenga veinte años más y deje de sentirme joven y útil, invite a jovenzuelos a salir a cambio de mi dinero. Puede que, después de los gatos y las decenas de frustraciones, sea la única manera de no sentirse solo. Puede que dentro de veinte años alguien tenga éstas mismas razones para burlarse de mí y de mi miedo a madurar.

Puedo ser yo, aunque haga lo que pueda para evitar que así sea. Pero mientras tanto, prometo no volver a reírme, porque es realmente triste.

Bloomsday

Ya habían pasado varias horas desde la media noche, pero ella insistía en no dormir. Se excusaba a sí misma inventando un insomnio que en realidad no estaba allí, tratando de tapar el hoyo que se formaba en su estómago cuando pensaba en la mañana, creyendo inútilmente que su reticencia podría llegar a detener el amanecer. Cuando por fin decidió cerrar sus ojos, un minuto antes de quedar dormida, soñó con viajar al espacio exterior y morir allí, en el vacío.

Después de un día perfectamente omisible, concluyó que hubiera sido mejor no haber despertado.

Maybe tomorrow ♪

Anoche soñé estar parada frente a tu casa, resguardándome de la lluvia bajo una sombrilla. Tiritando por el frío, toqué el tiembre. Minutos más tarde apareciste tras la ventana y me sonreíste. Pude oírte mientras bajabas la escalera para correr el cerrojo de la puerta. Vi cómo se abría despacio, dejando salir la luz amarilla del pasillo y un poco de aire cargado de tu perfume. Sonreí, y al hacerlo desperté.

De un avión depende el que estés tú tras la ventana; el cielo verá si trae un poco de lluvia. Yo ya tengo lista la sombrilla, mañana el sueño tendrá un final.