Archive for the 'hopelessness' Category

Regret

Falling in love with you since the very first time you hugged me.
Keeping that feeling intact for years.
Hoping to be together.
Letting you use me.
Kissing you.
Writing this.

The ghost of heartbreaks present came to visit just before dawn.

Parece irreal porque son las cuatro de la mañana, y a esta hora cualquier cosa que suceda puede ser sólo un sueño. Parece irreal porque debería serlo. Porque la mentira debería ser sólo ésta noche y no todas las demás. Sin embargo las palabras están aquí, colándose por entre mis ojos enrojecidos por el insomnio, abriéndome pequeños hoyos en el corazón, envenenándome la sangre.

Quiero expurgar el fantasma. Mi cuerpo lo intenta sin éxito mediante náuseas y lágrimas, pero éste sólo puede irse con la voz. Ordeno todo lo que siento en sonidos y los pongo detrás de la garganta, esperando un oído para recibirlos. Levanto decididamente el teléfono pero abandono la tarea inmediatamente. Podría llamar a algunas personas, sí, pero no encuentro ninguna a quien le importe lo suficiente como para perdonarme la interrupción de su sueño sólo para oírme sollozar éste diálogo ridículo que me pesa en la cabeza. Archivaré el evento en los estantes de mi memoria por fecha, asunto, causa y gravedad; y allí se quedará, sin molestar a nadie más que a mí.

No es la primera vez que pasa así y estoy segura que no será la última. Tengo la cabeza llena de palabras podridas que seguirán acumulándose con el tiempo, haciéndome presión en el cráneo, y no puedo encontrar ninguna forma para librarme de ellas porque mi voz se pierde tratando de encontrar un par de oídos con voluntad de recibirla.

Y ahora ya no sé por qué soledad estoy llorando, realmente.

(poréstaquepareceserdefinitiva)

Patético

(Del lat. pathetĭcus, y este del gr. παθητικός, que impresiona, sensible).
1. adj. Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía.

Clara tiene más de 40 años, no sé cuántos, la verdad, porque no la conozco. Por lo que he oído es una mujer con un trabajo estable, una buena posición dentro de la empresa en la que trabaja y un excelente sueldo. Clara tiene un empleado de 21 años de edad. Lo ha llevado a almorzar, le ha comprado regalos, lo ha invitado a la playa y está dispuesta a pagarle por acostarse con ella.

Yo, al oírlo, reía.

Un hombre, que nunca dijo cómo se llama, se sentó a mi lado en un bus y me preguntó mi nombre y mi edad. Después empezó a contarme que estaba saliendo desde hace 4 años con una mujer que ahora tiene 22, y de cómo ella sólo lo usa para que le compre cosas y la invite a salir, sin darle nada más que un avergonzado beso de vez en cuando. Empezó a sollozar cuando decía que sabía que ella tenía novios más jóvenes que él a sus espaldas, y que él, a sus 45 años de edasd, no estaba dispuesto a tolerarlo más. Luego me pidió mi número de teléfono, y dijo que quería invitarme a salir.

Yo, al rechazarlo, reía.

Pero tal vez no es su culpa. Puede ser que para algunas personas, las ganas no maduren junto con su cuerpo. Puede ser que cuando yo tenga veinte años más y deje de sentirme joven y útil, invite a jovenzuelos a salir a cambio de mi dinero. Puede que, después de los gatos y las decenas de frustraciones, sea la única manera de no sentirse solo. Puede que dentro de veinte años alguien tenga éstas mismas razones para burlarse de mí y de mi miedo a madurar.

Puedo ser yo, aunque haga lo que pueda para evitar que así sea. Pero mientras tanto, prometo no volver a reírme, porque es realmente triste.

O de cómo romperle el corazón a una Alphekka.

“Te amo. Pero te amo de la misma manera en la que un astrónomo ama a las estrellas, y no te puedo amar de otra manera. Nadie puede. Eres enorme y brillante, pero a la vez eres extraña, desconocida y distante; estás sola, y nunca dejarás de estarlo porque nunca vas a poder conocer a nadie como tú. Todos los hombres estamos aquí, mirando al cielo sin separarnos de la tierra, fascinados por tu presencia en el universo, pero nadie se atreve a levantarse un poco del suelo para estar más cerca a ti, es imposible porque eres inalcanzable. Ninguno de nosotros tiene el coraje, la paciencia o los medios suficientes para emprender un viaje de millones de años que nunca podrá terminar sólo verte un poco más de cerca; ninguno tiene como propósito llegar a acercarse lo suficiente para sentirte, para dejarse abrasar por ti y morir sin siquiera haber podido tocarte. Estás allá, en un allá que nadie ha podido descifrar acá donde estamos todos, alegres de tenerte, allá, como un puntito fulgente. Pero estás allá y no dejarás de estarlo nunca, y aunque acá todos te amemos ninguno de nosotros te hará tuya y tú nunca serás dueña de ninguno de nosotros. No por mucho tiempo, por lo menos. Nuestra vida, la vida de los hombres, se extingue tan rápido que no llega a ser más que un suspiro en toda la historia de tu respiración. Mientras tanto tu vida, la vida de las estrellas, es una miríada de eternidades comparada con todo el tiempo en que los hombres han abierto sus ojos a la noche y hacia tí. Por eso nadie, nadie nunca va a quedarse en tu vida el tiempo suficiente. Todos nos iremos, moriremos ante tus ojos que aún tendrán mucho por observar y por quien llorar. Eres una estrella, y eres la estrella más hermosa que alguna vez haya brillado en mis noches, pero yo soy sólo un hombre y tú… tú eres imposible”.

El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones

anoche pensé en llamarte sólo por que quería que tu voz fuera lo último que yo escuchara antes que que se acabara el día.

Estou tão sozinha que poderia chorar

- Pero estabas lejos!
- Sí, aunque, sabiendo que estabas ahí, no me sentía solo.

Y por último

te dedico éste día, un minuto antes de que se acabe,
porque huele a ti.

When, to the eyes of others, the mirror is your worst enemy

… and you believe them.