“Allí adelante están construyendo el hotel Hilton, dicen que va a tener más de doscientas habitaciones. ¿De cuántos pisos quedará ese hotel? Yo creo que con unas tres o cuatro habitaciones por piso, más las salas y los restaurantes, ah, y la piscina que dicen que va a tener… yo creo que queda de unos doce o quince pisos. Y mire, allá adelante están construyendo otra cosa ¿qué es eso, un hotel también? sí, ahí va a haber otro hotel. Señorita, ¿no cree usted que de tanto construir, el planeta se nos va a salir de la órbita? yo sí, imposible que con tanto peso de los edificios no se caiga el planeta y salgamos a volar por el espacio. ¿Qué se sentirá ir por ahí en el espacio? ¿Se acabará el mundo? No, yo no creo en eso del fin del mundo. El mundo se acabará para uno, uno es el que se acaba, pero el mundo sigue. Sólo que uno ya no va a ver nada. ¿Cuánto tiempo mi diosito nos dará en esta tierra? No más de ochenta años. Por ahí a los setenta y cinco uno ya está para morirse. Señorita, ¿usted cree en el alma? ¿Será que cuando uno se muere el alma irá a para en el cuerpo de otro paisano? No, yo no creo en eso. Para mí el alma es la manera de pensar de la gente, y cuando uno se muere sólo se le apaga la luz y se va el cuerpo junto con el alma. Polvo eres y en polvo te convertirás. Ya no pasa más nada, uno sólo se muere y listo. Todo negro para siempre. Qué miedo, señorita, yo prefiero no pensar en eso.”
Archive for the 'randomness' Category
Me angustia vivir en un mundo exponencial porque aún no sé qué clase de curva describo.
Ahí está el mundo burlándose de mí, dándome más de lo que quería, mucho más de lo que podía soportar. Pero me recuerdo deseando tantas cosas…
… y yo que no he termin
Hace relativamente poco (parece mucho, pero no puede ser tanto) vi en televisión (o en internet, o lo leí en alguna revista, o lo soñé, o de alguna manera me acabo de inventar un recuerdo) que estaban probando un dispositivo que permitía bajarse olores por internet. Sólo conectabas el aparatito por USB, ibas a una página que te ofrecía un rango limitado de aromas -todos de flores-, te bajabas uno y algo hacía el aparatito para despedir ese olor, ahí mismo. De verdad. Mi pensamiento inmediato fue en el desarrollo del concepto para su aplicación en comida: satisfacer los antojos imposibles cuando son las tres de la mañana y alguien por algún lado está hablando de hamburguesas o papas fritas. Luego lo olvidé por completo.
No sé por qué me vine a acordar hoy. O tal vez si sé, y vine a escribirlo porque acabo de comprender lo útil que sería; vine pensando en tratar de poner en palabras otra vez el goce que causa ese perfume que me obsesiona tanto, pero estoy cansada de no poder hacerlo y venir acá tratando de decir eso no sé cómo para ponerle un punto final insatisfecho y pensando en cómo escribirlo de nuevo. Y arruinarlo otra vez.
Es realmente frustrante.
Jane. Yo, en la esquina de la mesa y recostada en la pared, mirando hacia la cerveza que tenía en la mano y pensando en lo bonito que es ser ajeno al mundo aún cuando llegas a tocarlo.
Hay fechas que he perdido por completo.
¿no les pasa que a veces se sienten como tuvieran la cabeza metida bajo una campana que alguien está martillando, y aunque extrañamente ningún sonido esté saliendo de ella pueden percibir cómo las vibraciones que resuenan dentro del cráneo se hacen cada vez más fuertes hasta el punto en el que deja uno de sentirse a sí mismo y pasa a ser tan sólo parte de la oscilación?
¿no? ah.
Tabalear. Desatufarse. Entorilar. Fretar. Zurrusquearse. Mantear. Purrir. Bollar. Bornear. Envegarse. Escolar. Ornear. Croscitar. Prosternarse. Enmonarse. Rebujar. Mohatrar. Nesquisar. Riostrar. Salegar.
debeexistirunapalabraparatodo.
ojalá supiera por dónde empezar a callar por medio de las palabras. así mi silencio te llegaría a los ojos y sentirías que no está vacío, y que tampoco se entiende a sí mismo; pero que quiere hacerte entenderme, golpearte en el pecho y hacerte mirar al cielo hasta que la luz del sol te encandelille. tendremos tanta luz y seremos invisibles, seremos el mismo rostro sin saberlo y nunca más me preguntarás qué sucede, porque sabrías cuándo tardaría en contártelo.
o podría sólo mirarte.
The class was finally over. I made a shitty drawing in the back of a chocolate wrapper, left it on the top of the desk and left the classroom. He, (who by a happy coincidence was sitting next to me) picked up the drawing while I was tieing my shoes. I noticed because he read out loud the two words I wrote in it, and then put it in his pocket. I followed him. He walked quickly, like he always does when he’s leaving, and went past three trash cans. But he didn’t throw it away. I know he knew it was mine, he saw me drawing it, took it, and kept it in his pocket.
And that was enough to make me smile all the way home.
sentí por un momento ese olor denso que despide tu pecho cuando cierro los ojos y clavo mi frente en él, aunque tenía los ojos abiertos y mi cuerpo estaba muy lejos de abrazarse al tuyo. pensé que tal vez había ido muy lejos al intentar reconstruirte en mi memoria, y que las líneas fallidas del cuento que intento escribirte habían hecho algo más que hacerme sonreír al recordarte. pero en menos de un segundo el aroma se perdió de nuevo en el aire o en las sinuosidades de mi imaginación.
o podría no ser así. tal vez tu olor sea el único trozo de realidad que he podido percibir. quizá el resto de la vida que creo que llevo, aquí, en tu ausencia, sea producto de un sueño forzoso del que tú, apretando mi cabeza contra tu hombro, intentas sacarme.
(así me siento un poco menos sola)
Recent Comments