· Stream of Consciousness

He encontrado el libro que tendrá un lugar permanente junto a mi almohada, y lo abriré cada noche para que sean sus palabras las últimas que mi-voz-que-lee me dicte antes de quedar dormida. Lo abriré de vez en cuando mientras aún haya luz que me permita encontrarlo, y en cualquier página encontraré ese párrafo que me dice todo lo que necesito saber. Lo leeré cada vez que necesite que la sangre me corra con un poco más de vida, cada vez que necesite usar el silencio para guardar a gritos los secretos de los que me nutro. Seré el libro, porque el libro nació cuando yo nací. Es un libro que se hizo para mí. Que me tiene a mí. Que me deja queriendo decirlo todo, pero sin una sola palabra en mi voz-que-me-dicta. No quiero escribir nunca más. No quiero arruinar el éxtasis de mi libroexistencia con mis torpes palabras. No más.

Sí.

· En la orilla

Página 41. Voy siguiendo un rastro de palabras que no parecen decirme nada todavía. El sol atraviesa su cénit, la luz se cuela por la puerta de vidrio y llega hasta mis pies. El edificio está casi vacío, en el hall sólo me encuentro yo. Y de repente tu olor por sólo un instante. Odio estas alucinaciones tan vívidas producto de tanto extrañarte.

Página 79. Todo se ve más amarillo y el calor del sol se empieza a sentir un poco más abajo de las rodillas. Algunas personas pasan frente a mí de un lado a otro. Juraría que alguna de ellas usa el mismo perfume que tú, porque lo sentí invadirme la nariz por un segundo. Levanto la cara buscando al emisor del aroma. Respiro con violencia, con las fosas bien abiertas, pero no vuelvo a sentir esa fragancia inquietante. Lo único que encuentro es el olor a herrumbre y sal. Olor a gente.

Página 116. Ninguna parte de mí se acostumbra a dirigir su atención al libro; todas están demasiado alteradas por la leve presencia de la parte de tí que más disfruto. La nariz atenta a una nueva ocasión, los ojos listos para identificar la fuente. Mi boca recordándose sobre tu cuello y el resto de mí… contigo, de alguna u otra manera.

Página 135. Un poco de esa esencia dulce flota en el aire por menos de un segundo. El sol me ciega levemente. No hay nadie. El olor no parece venir de ninguna parte.

Página 151. No puede ser cierto. No puedes ser tú-no-siendo-tú tantas veces. La realidad no puede ser tan cruel conmigo como para recordarme tantas veces tan seguidas que haces falta. Mi imaginación no me traicionaría de ésta manera. Despiértame. Despiértame porque sé que estás ahí, al otro lado de mis párpados cerrados, aferrado a mi cuerpo inútil, tratando de hacer que tu cuello me devuelva a la materialidad donde tu existes, y me abrazas, y puedo hundir mi nariz en tu cuello como si fuera lo único que existe. Porque es lo único que existe.

Página 187. No lo soporto más. Vuelve, ¿sí?

· ;

Una de las razones por las cuales amo con loca pasión al punto y coma (aparte de aquella obsesión casi enfermiza por la ortografía, la puntuación y todo aquello que tenga que ver con la palabra escrita) consiste en que aquel pequeño símbolo, al ser leído, dibuja en el rostro una pequeña expresión que casi parece de sorpresa: la boca un poco abierta, la mirada expectante y una pequeña inhalación.

· Ancient draft (one of many)

Jane. Yo, en la esquina de la mesa y recostada en la pared, mirando hacia la cerveza que tenía en la mano y pensando en lo bonito que es ser ajeno al mundo aún cuando llegas a tocarlo.

Hay fechas que he perdido por completo.

· Regret

Falling in love with you since the very first time you hugged me.
Keeping that feeling intact for years.
Hoping to be together.
Letting you use me.
Kissing you.
Writing this.

· Hush

(and we made love on someone else’s bed)

· Rumbo a Finlandia

- Bien, ya todo está listo. ¿Cuántas veces has hecho esto?
- Nunca he piloteado un avión, pero sé cómo se hace.
- ¿Estás loco? Me bajo ya mismo.
- No te preocupes, sé perfectamente por dónde ir.
- Pero no sabes aterrizar.
- Sí se, sólo que no lo he hecho nunca.
- ¿Y si caemos y morimos?
- Al menos ya estaríamos allí. Y moriríamos juntos.

· Miscellaneous Forms

                On such a night as this
              When no moon lights your way to me,
                I wake, my passion blazing,
              My breast a fire raging, exploding flame
              While within me my heart chars.
                       (Ono no Komachi)

· Un día de éstos

Despertaré a media mañana y te encontraré envuelto entre mis sábanas, respirando sobre mi pecho, con tus manos fundiéndose con mi espalda. Un día de éstos despertarás en mi cama después del amanecer. Y no tendrás que irte.

No querrás irte.

· No matter how it comes out, I have to write it.

Some things are hard to write about. After something happens to you, you go to write it down, and either you overdramatize it or underplay it, exaggerate the wrong parts or ignore the important ones. At any rate, you never write it quite the way you want to…

— Sylvia Plath